- Mascarillas para la cara caseras y naturales
Publicado de Sekhmet Herbal en Bienestar · Jueves 13 Feb 2025 · 3:15
Pero en verdad acusamos y con justo odio traemos a aquellos que lo merecen, que están ablandados y corrompidos por la adulación de los placeres presentes, y que están cegados por la lujuria por los dolores y problemas que están a punto de experimentar, y no los proveemos. Y, en efecto, la distinción entre estas cosas es fácil y conveniente.
Porque en el tiempo libre, cuando somos libres de elegir y nada nos impide hacer lo que más nos agrada, todo placer debe ser asumido, todo dolor rechazado. Pero en ciertas ocasiones, y ya sea por deberes o por necesidades de las cosas, sucederá muchas veces que se desestimen tanto los placeres como las penas.
Por eso la elección de estas cosas la tiene el sabio, de modo que, o rechazando los placeres mayores, pueda obtener otros, o soportando dolores, pueda rechazar los más severos.
Pero para que veáis de dónde nace todo este error de quienes acusan el placer y alaban el dolor, abriré todo el asunto y explicaré las mismas cosas que dijo aquel descubridor de la verdad y como artífice de una felicidad feliz vida.
Porque nadie desprecia ni odia ni huye del placer porque sea placer, sino porque le resultan grandes dolores a quien no sabe seguir el placer con razón.
Además, no hay nadie que, porque le guste el dolor, lo persiga y quiera alcanzarlo, sino porque nunca se dan ocasiones en las que busque algún gran placer mediante el trabajo y el dolor.
Pues, para entrar en detalle, ¿quién de nosotros emprende algún ejercicio físico que sea laborioso, excepto para obtener algún beneficio de él?
Pero ¿quién puede criticar con razón a quien quiere disfrutar de ese placer que no produce malestar, o a quien evita ese dolor que no produce ningún placer? Es importante cuidar al paciente, ser seguido por el paciente, pero sucederá en un momento en el que hay mucho trabajo y dolor. Porque, para llegar al más mínimo detalle, nadie debe practicar ningún tipo de trabajo a menos que obtenga algún beneficio de él.
No se enfade con el dolor en la reprimenda en el placer quiere ser un pelo del dolor con la esperanza de que no haya cría. A menos que estén cegados por la lujuria, no salen adelante; son culpables los que abandonan sus deberes y ablandan su corazón, es decir, sus trabajos.

Pero para que veáis de dónde nace todo este error de quienes acusan el placer y alaban el dolor, abriré todo el asunto y explicaré las mismas cosas que dijo aquel descubridor de la ver dad y como artífice de una felicidad feliz. vida. Porque nadie desprecia ni odia ni huye del placer porque sea placer, sino porque le resultan grandes dolores a quien no sabe seguir el placer con razón. Además, no hay nadie que, porque le guste el dolor, lo persiga y quiera alcanzarlo, sino porque nunca se dan ocasiones en las que busque algún gran placer mediante el trabajo y el dolor.
Pues, para entrar en detalle, ¿quién de nosotros emprende algún ejercicio físico que sea laborioso, excepto para obtener algún beneficio de él? Pero ¿quién puede criticar con razón a quien quiere disfrutar de ese placer que no produce malestar, o a quien evita ese dolor que no produce ningún placer?
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